| El caso Cuba se debatió en Ginebra una vez más. En un ambiente tenso, debido a la atmósfera del evento y a la participación intrigante de la oficialidad cubana, se intenta demostrar que el Gobierno de Cuba continua violando los derechos Humanos, algo evidente.
La Organización de Naciones Unidas, ONU, es una entidad mediante la cual las Personas Jurídicas que la integran dan su consentimiento para cumplir principios universales en las relaciones entre Estados en beneficio de la paz internacional, el desarrollo del comercio y del individuo y la ayuda entre naciones, a la vez que se le otorga el derecho a ese organismo de supervisar el cumplimiento de los mismos dentro y fuera de cada frontera. Un aspecto importante en el mundo moderno es el respeto a la dignidad humana, razón de ser de los eventos en Ginebra.
Toda organización, sea regional o universal, debe contar con instrumentos capaces de hacer valer sus decisiones. En este caso las Naciones Unidas cuentan con el Consejo de Seguridad y dicho órgano tiene la facultad de tomar medidas tales como los embargos (así ocurrió en Sudáfrica) o la guerra (como ha ocurrido en el caso de Irak cuando los sucesos de Kuwait).
¿Que pasa con el caso Cuba? Es cierto que el régimen allí imperante viola sistemáticamente los Derechos Humanos, este actuar es evidente. No se requieren más pruebas para demostrarlo. También es una verdad que la legalidad y el proceder del sistema cubano son totalmente contrarios a los propósitos de las Naciones Unidas. Por tanto, la pregunta lógica debe ser : ¿Que pasa en la ONU?
Todo fenómeno debe ser examinado desde sus antecedentes, las causas de su surgimiento, su integración y composición, sus objetivos, para determinar lo que ocurre en la actualidad y la perspectiva futura. Sería demasiado extenso el comentario si vamos a ser justos y mencionar ideólogos como el jurista Hugo Gorcio, quién planteó principios del Derecho Internacional Público donde se asoma la necesidad de un aparato supervisor de las relaciones entre Estados. Tampoco iremos al contexto en que surgió la Sociedad de las Naciones, organismo antecesor, y la atmósfera internacional de la otrora época.
Las Naciones Unidas, surgida oficialmente el 24 de Octubre de 1945 en un clima de post guerra y marcada por un nuevo orden mundial caracterizado por la división del mundo en dos campos: el Socialista o Comunista y el Capitalista, evidencia que la influencia de la otrora Unión Soviética, país clave en la organización y que votó en favor la aprobación de su carta constitutiva, determinó la aceptación de la República de Cuba bajo su Constitución Socialista, un engendro jurídico que aplasta al individuo, legaliza la violencia dentro y fuera de su territorio. Tal ha sido la práctica política del Estado cubano, la cual se ha demostrado en los fusilamientos, encarcelamientos y expropiaciones de los individuos que piensan diferente del gobierno utilizando sus leyes e instituciones, así como la exportación de revoluciones hacia América Latina y la intervención militar en el continente africano.
Se debe aclarar que Cuba pertenecía a las Naciones Unidas desde antes de 1976 cuando se “aprueba” su Constitución Socialista e incluso ya era miembro de esta organización desde antes del arribo al poder del todavía régimen imperante. También recordamos la participación de la delegación cubana en la redacción de la Declaración Universal de Derechos Humanos de la cual el Estado cubano es signatario original.
Un gran problema en la toma de decisiones de los organismos de la ONU es el hecho de su integración. En este foro participan a veces con carácter de presidentes países terroristas y sus representantes. Por ejemplo: el caso del nombramiento del derrotado Sadam Hussein, otrora presidente de la comisión de desarme del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, y el del otorgamiento del cargo de vicepresidente de la Comisión de Derechos Humanos al Ministro de Justicia de Cuba.
En el comportamiento de los países que integran las comisiones donde se debate la situación de los derechos humanos podemos encontrar la marca de frustraciones imperiales y sistémicas. El voto de China es un ejemplo fehaciente, añádase el de países como Libia y Sudán entre otros.
En cuanto a los países africanos, sin la mayor información y debido a la situación de pobreza que padecen, se explica la actitud en su voto y el oído que le prestan a la propaganda comunista sobre la medicina y la educación en Cuba, como si esto encerrase la realidad y posible panacea de su problemática particular.
Desde luego no se niega la importancia de la ONU y sus logros, sus esfuerzos por la paz internacional y la incidencia ecológica de sus organismos en actividad. Es por ello que los cubanos esperamos no se repita el hecho insólito de suspenderle la sanción, aunque ya esta es un punto muerto, al gobierno de la Habana. Claro, Naciones Unidas debe abandonar viejos esquemas y actuar con más coherencia en un mundo como el de hoy donde la solidaridad internacional tiene que apoyar a los pueblos en su búsqueda de emancipación y trascendencia de las dictaduras que los oprimen. |