5 denoviembre de 2005 |
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Nueva deshonra a Martí |
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| Parece que Cuba se ha convertido en el antro preferido de intelectuales cretinos y de canallas cultos. De vez en vez van a Cuba cuanto baboso con titulo universitario hay por este mundo para descargar sus frustraciones ideológicas y perorar contra el globalismo, el “imperialismo” y ganar puntos condenando al injusto neo liberalismo. Allá se van los populistas y los eunucos de cerebro para arrojar babas de admiración sobre las apestosas botas de Fidel Castro y celebrar cumbres y conferencias para luego emitir fecálicas declaraciones. Ahora se reune, bajo la benevolencia del usurpador, un atajo de ¿intelectuales? en una denominada Conferencia Internacional Con Todos y Para el Bien de Todos para alabar a la Cuba del despotismo y honrar a los cinco sicarios presos en Estados Unidos que ellos denominan “héroes”. El pretexto es conmemorar el 114 aniversario del discurso pronunciado por José Martí el 26 de noviembre de 1891 en Tampa que aunque se reprodujera primero con el título de Por Cuba y Para Cuba se ha hecho mas conocido con el de Con Todos y Para el Bien de Todos. Solo la mención de ese discurso martiano en el contexto de una conferencia de tal calaña es en sí una falta de respeto a las ideas republicanas y liberales de José Martí. Allá se fueron “300 escritores, artistas, académicos, profesionales y activistas sociales y estudiantiles de 24 paises”. Allá está hablando sandeces un profesor de Estados Unidos, James D. Cockcroft que dicen es doctorado en la Universidad de Stanford y que envenena la mente de los estudiantes de la Universidad de New Cork en New York. Un comunista declarado que escribe libremente dentro de la libertad que se goza en Estados Unidos para atacar a su propio país y al sistema democrático que no le encarcela ni le condena por “propaganda enemiga” por lo que dice y escribe. Y escribe artículos como “El imperialismo tiene América Latina en la mira”, “ La estrategia imperialista estadounidense y su momento de verdad” 1, “ Perspectivas de nuevos socialismos en América Latina” 2 , en los que pone de manifiesto su mentalidad marxista-leninista sin sufrir amenazas o acosos a su integridad física; por eso no extraña que diga en la mencionada Conferencia Internacional: " La dignidad no es una abstracción; es liberar al ser humano de toda clase de humillación y desatar su potencialidad creadora . Cuando se dice Cuba, se dice dignidad " o se define a favor de los agentes de la inteligencia castrista con esta declaración: "estos Cinco Héroes que resumen la lucha por resaltar la fórmula martiana del amor triunfante ". Miente cuando dice: “ Si Martí viviera hoy comprendería mejor que nadie los movimientos sociales que se gestan en América Latina, sus alternativas anticapitalistas y antineoliberales, que aterran, como nunca antes, a los poderosos en Estados Unidos. Vamos sabiendo cómo ese otro mundo por el que luchamos no es posible en el capitalismo ni tampoco en una sola nación. Por eso importa tanto el internacionalismo solidario". Miente porque en el discurso de Tampa, Martí dijo con fuerza: “ . ¡Clávese la lengua del adulador popular, y cuélguese al viento como banderola de ignominia, donde sea castigo de los que adelantan sus ambiciones azuzando en vano la pena de los que padecen, u ocultándoles verdades esenciales de su problema, o levantándoles la ira ”; porque advirtió en contra de “ la algazara de los que no gozan de una riqueza que sólo se puede mantener por la complicidad con el deshonor o la amenaza de una turba obrera, con odio por corazón y papeluchos por sesos que irá, como del cabestro, por donde la quiera llevar el primer ambicioso que la adule, o el primer déspota encubierto que le pase por los ojos la bandera”. Esos déspotas encubiertos son tipos de la calaña de Hugo Chávez y Evo Morales; esos ambiciosos que agitan turbas poniendoles odio en el corazón son personajes como el usurpador del Gobierno de Cuba, Fidel Castro. Martí fue irreconciliable con el caudillismo y criticó las ideas socialistas como elementos extranjerizantes y lecturas mal digeridas. Simpatizó con el movimiento sindical norteamericano al estilo de La Orden de los Caballeros del Trabajo y rechazó los métodos brutales de los militantes anarquistas. Creía que el equilibrio social capital-trabajo se podía alcanzar por la ley y la cultura. No condenó al capitalismo como sistema y habló con entusiasmo de la democracia tal como era practicada en los Estados Unidos, sin dejar de fustigar las ideas anexionistas presentes entre algunos sectores de la sociedad cubana de su epoca y del exilio y combatir a los que en Estados Unidos se manifestaban hacia una política expancionista e imperialista. No fue un simple ejercicio retórico en su discurso la referencia a “ la amenaza de una turba obrera, con odio por corazón y papeluchos por sesos” . Aquí se refiere Martí a los grupos obreros convertidos al socialismo y al marxismo. Martí buscaba el equilibrio entre el capital y el trabajo y esta idea es reiterativa en gran parte de su obra y se refleja en estas frases incluidas en el discurso: “ No censure el celoso el bienestar que envidia en secreto. ¡No desconozca el pudiente el poema conmovedor, y el sacrificio cruento, del que se tiene que cavar el pan que come”. Ni reclamos excesivos, exagerados como son los adelantados por los socialistas ni el abuso del pudiente. Esta idea no aflorará en esa Conferencia Internacional: choca con los dogmas de sus patrocinadores. Sí, es cierto lo que dice el sofista profesor americano, la dignidad no es una abstracción, es la práctica constante de la existencia humana liberada del temor y entregada al ejercicio de sus derechos; “ es liberar al ser humano de toda clase de humillación y desatar su potencialidad creadora” y en Cuba bajo el despotismo de Fidel Castro y de sus cómplices nacionales y extranjeros, el ser humano vive bajo constante humillación aplastado por el peso de una maquinaria represiva que condena como delito el pensar con cabeza propia; que ahoga la potencialidad creadora y sume el entorno social en un pantano de mediocridad y desesperanza. Cuba se ha retrotraido hasta el nivel de una aldea somnolienta. Cuando por asegurar la subsistencia el ser humano se ve obligado a sostener un doble patrón moral y fingir en público que se acata y apoya lo que en privado se condena; cuando el libre ejercicio de la opinión sincera es una figura del Código Penal, entonces la dignidad es una palabra vacía y se torna en una abstracción. Cuando el profesor americano entregado a las falacias stalinistas puede mantener su cátedra en una universidad de su país en tanto que en Cuba a la entrada de las universidades se ha colocado el dantesco cartel que dice: “ La Universidad es para los revolucionarios” hay que gritarle: ¡Mientes! Si la patria se parcela y a los ciudadanos se les clasifica en “revolucionarios” y no “revolucionarios”, siendo los primeros los que aceptan el yugo del partido único, los buenos, y los segundos aquellos que no se alinean al dogma oficial, entonces el pais no es de todos y para el bien de todos. Choca esta parcelación con la exclamación oratoria de Martí: “ ¡Valiera más que no se desplegara esa bandera de su mástil, si no hubiera de amparar por igual a todas las cabezas!” A todas las cabezas, sin distinción de credos ni posición social, amparando a un pueblo libre respetuoso de la opinión ajena, uniendo… “ a los cubanos que ponen su opinión franca y libre por sobre todas las cosas,-y a un cubano que se las respeta” Reclama Martí en su discurso que se levante “sobre todas las cosas esta tierna consideración, este viril tributo de cada cubano a otro. Ni misterios, ni calumnias, ni tesón en desacreditar, ni largas y astutas preparaciones para el día funesto de la ambición”. Por eso ¡mienten! Los que azuzan el odio entre cubanos, los que ponen el acento en desacreditar al cubano que se atreve a levantar la voz disidente. Martí proclamaba como ley primera de la República el culto a la dignidad plena del cubano. Y afirmaba con convicción: “ Para verdades trabajamos, y no para sueños. Para libertar a los cubanos trabajamos, y no para acorrararlos. ¡ Para ajustar en la paz y en la equidad los intereses y derechos de los habitantes leales de Cuba trabajamos, y no para erigir, a la boca del continente, de la república, la mayordomía espantada de Veintimilla, o la hacienda sangrienta de Rosas, o el Paraguay lúgrube de Francia! ¡Mejor caer bajo los excesos del carácter imperfecto de nuestros compatriotas, que valerse del crédito adquirido con las armas de la guerra o las de la palabra que rebajarles el carácter!” Eso es hoy Cuba, la hacienda sangrienta, la mayordomía espantada, el campo lúgubre del vástago de Birán. Valiendose de los laureles de la lucha guerrillera se impuso Castro sobre la nación y acorraló a los cubanos con su desmedida ambición de poder y sus ilusiones de mesías salvador. No trajo el usurpador la revolución que Martí anunciaba: “ la revolución de justicia y de realidad para el reconocimiento y la práctica franca de las libertades verdaderas” Cercenó las libertades y pisoteó el derecho. No ha sido el castrismo la consolidación de una república “ sin miedo canijo de unos a la expresión saludable de todas las ideas” ,todo lo contrario. Castro ha tratado de amordazar la libre expresión de las ideas que no se avengan con sus propios criterio; Castro ha querido acallar las ideas en la lobreguez de las prisiones y en la sombra del paredón de fusilamiento. En Cuba un grupo de canallas están desnaturalizando el pensamiento de José Martí; en Cuba cubanos indignos y extranjeros indeseables pretenden deshonrar al Apostol. 1-En este artículo Cockcroft da opiniones como: El imperialismo estadounidense bélico, con su estrategia de "la guerra preventiva, global e infinita", ha encontrado su "momento de verdad" (expresiones favoritas de Bush). Ese momento es la resistencia de la Humanidad contra la globalización capitalista, su dogma del "fundamentalismo del mercado" y las guerras sangrientísimas que resultan, especialmente la guerra contra el pueblo iraquí . 2-La ideología totalitaria de este Profesor se pone de manifiesto en este artículo cuando escribe: “ Si Simón Bolívar, José Martí y otros libertadores ganaron las primeras batallas de independencia latinoamericana – la independencia política -- son Fidel Castro, Camilo Torres, Che Guevara, Inti Peredo, Salvador Allende, Hugo Chávez, Evo Morales y otros líderes con visiones socialistas quienes han lanzado, junto con fuertes movimientos sociales, la batalla contemporánea para la segunda independencia – la económica”. |
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